Tratamientos

Alisado y coloración: qué debes tener en cuenta antes de realizar el servicio

Alisado y coloración: qué debes tener en cuenta antes de realizar el servicio

Cuando una clienta lleva el cabello teñido y quiere realizarse un alisado, hay un aspecto que todo profesional debe tener en cuenta: el alisado puede modificar el tono del cabello.

No significa que vaya a ocurrir siempre ni que el resultado tenga que ser negativo, pero sí es una posibilidad que debemos contemplar y, sobre todo, comunicar previamente a la clienta.

Porque una buena experiencia en el salón no consiste únicamente en conseguir un resultado bonito. También implica explicar de forma clara qué puede suceder durante el proceso y qué servicios pueden ser necesarios posteriormente.

¿Por qué un alisado puede modificar el color?

Dependiendo del tipo de alisado, de los productos utilizados, del estado previo del cabello y de la coloración que lleve la clienta, el tono puede experimentar variaciones después del servicio.

Puede producirse una modificación de la intensidad, del matiz o de la percepción del color. Por eso, cuando trabajamos sobre un cabello coloreado, no debemos dar por hecho que el tono permanecerá exactamente igual después del alisado.

La experiencia profesional y el diagnóstico previo son fundamentales.

La información a la clienta debe formar parte del servicio

Antes de comenzar, es importante explicar a la clienta que el alisado puede afectar al color y que, si después del tratamiento es necesario realizar una corrección o ajuste de tono, este servicio será independiente del alisado.

Esta conversación previa evita malentendidos y permite establecer unas expectativas realistas.

La transparencia también es una forma de profesionalidad.

¿Qué hacer si el color cambia después del alisado?

La recomendación es sencilla: primero realizar el alisado y, posteriormente, valorar el estado y el tono del cabello.

Una vez finalizado el servicio, el profesional podrá comprobar cómo ha quedado realmente el color y determinar si necesita algún ajuste.

Si es necesario realizar una corrección de color, esta deberá plantearse como un servicio posterior y específico.

Por eso es tan importante no precipitarse a corregir el color antes de haber realizado el alisado: primero debemos conocer el resultado final sobre el que vamos a trabajar.

¿Quién debe asumir el coste de la corrección?

Este punto debe quedar claro desde el principio.

Si antes de realizar el alisado se ha informado correctamente a la clienta de que el tratamiento puede modificar su color y de que podría ser necesario realizar posteriormente un ajuste, el servicio de corrección de color será un trabajo adicional que deberá asumir la clienta.

No se trata de cobrar por solucionar un problema inesperado, sino de haber explicado previamente que existe la posibilidad de necesitar un servicio adicional como consecuencia de las características del tratamiento.

La clave está en informar antes, no justificar después.

Una buena comunicación también protege al salón

En los servicios técnicos, la comunicación es tan importante como la ejecución.

Explicar de antemano qué puede ocurrir ayuda a la clienta a tomar decisiones con toda la información y permite al profesional trabajar con unas expectativas claras.

Además, establecer desde el principio qué servicios están incluidos y cuáles podrían necesitarse posteriormente evita situaciones incómodas para ambas partes.

En resumen

Si una clienta con el cabello teñido quiere realizarse un alisado:

1. Diagnostica el cabello antes de comenzar.
2. Explica que el color puede experimentar cambios.
3. Realiza primero el alisado.
4. Valora el color una vez terminado el tratamiento.
5. Si necesita corrección, plantea el servicio de color posteriormente.
6. Deja claro desde el principio que esa corrección tendrá un coste adicional para la clienta.

Porque trabajar con profesionalidad también significa ser claros, honestos y transparentes desde el primer momento.

Cuando una clienta lleva el cabello teñido y quiere realizarse un alisado, hay un aspecto que todo profesional debe tener en cuenta: el alisado puede modificar el tono del cabello.

No significa que vaya a ocurrir siempre ni que el resultado tenga que ser negativo, pero sí es una posibilidad que debemos contemplar y, sobre todo, comunicar previamente a la clienta.

Porque una buena experiencia en el salón no consiste únicamente en conseguir un resultado bonito. También implica explicar de forma clara qué puede suceder durante el proceso y qué servicios pueden ser necesarios posteriormente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *